miércoles, 30 de octubre de 2013

Adultos mayores representan el 9% de la población del Perú

Según informó el INEI, hay más mujeres mayores de 60 años. Se estima que ellas tengan mayor esperanza de vida al 2015 (83 años)
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que actualmente hay 2’700.000 personas mayores de 60 años, lo que representa el 9% de la población total del país.
En cuanto a género, al año 2012, la población de mujeres mayores de 60 años asciende a 1’986.709 personas. Mientras tanto, la población masculina es de 1’845.565.
Cada año, los adultos mayores aumentan en 3,3% y se espera que al año 2021, dicho grupo poblacional sea de 3’727.000 y represente así el 11,2%.
La institución detalló que los departamentos en los que reside el mayor número de personas de 60 años a más son Arequipa, Moquegua, Lima y la Provincia Constitucional del Callao. En tanto, con 4.6%, Madre de Dios es el departamento con menor población adulta mayor en el Perú.
MUJERES CON MAYOR ESPERANZA DE VIDA
El INEI dio cuenta además de que uno de los cambios relevantes que ha experimentado la población es el incremento de los años que en promedio vive la gente.

Por ejemplo, entre 1950 y 1955, la esperanza de vida de la mujer era de 74 años y del hombre de 73. Pero en el quinquenio hasta el 2015, el ente estima que la esperanza de vida de la mujer aumentaría a 83 años y la del hombre a 80.

Fuente: Diario El Comercio

lunes, 28 de octubre de 2013

Doña Giorgina Martínez y su secreto para llegar saludable a los 110 años


“Siempre comí pescado”, nos cuenta, centenaria y jaranera, la pensionista más longeva de la ONP Georgina Martínez Rivera
En su casa de Ciudad del Pescador, en Bellavista, Callao, la más longeva de las pensionistas de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), piurana de pura cepa, celebra como antaño, al compás de la peña criolla Virgen del Carmen, también de la mencionada entidad.
No es su cumpleaños, celebra la vida, el familión que Dios le dio, el amor que ha reproducido en 15 hijos –8 de ellos ya fallecieron– 31 nietos, 64 bisnietos y 6 tataranietos. Celebra el recuerdo de su esposo Manuel Juárez Álvarez, quien en 1986 falleció a los 76 años y le dejó la pensión de viudez que mensualmente percibe: escasos 570 soles.
Baila sentada en su silla de ruedas. Zalamera, mueve los brazos y se la turnan sus hijos varones mayores: Felipe, de 82 años, y Eusebio, de 73. Con rítmicos aplausos siguen la escena inolvidable sus demás hijos: Alejandrina (78), Alejandro (64), René (62), Yolanda (59) y Lidia (58).
Hace ya varios minutos que abrió la caja con regalos que le trajeron los representantes del área de Responsabilidad Social de la ONP como parte de las actividades del programa Pensionista Centenario, que tiene la oficina desde mayo del año pasado.
Sus hijos recuerdan que, cuando eran chicos, en Vichayal, Sullana, Giorgina preparaba como los dioses cebiche, sudado de pescado y tollo aliñado. “Siempre comí pescado, mis hijos; pescado encebollado, pescado frito, siempre con su arroz y su menestra. Y por lo menos una vez a la semana tomaba mi chicha de jora, dice Giorgina cuando le preguntan el secreto de su vitalidad.
“Amo a mis hijos. Solo los dejaré cuando el Señor quiera que me vaya”, reflexiona la alegre señora.
Pero lo que se ve en la casa de Bellavista no deja dudas: la aman, desde el hijo más veterano hasta el tataranieto que va al nido. “Es un orgullo tener a mi madre con nosotros aún. Es la reliquia de la familia”, señala Felipe, el mayor de los Juárez Martínez.
MÁS DE 600 EN EL PAÍS

Según Karina Mendoza Arias, supervisora de la Oficina de Responsabilidad Social de la ONP, existen 650 pensionistas del Estado de 100 a más años. “La mayoría vive en Lima. En general, nuestro pensionista de más edad en todo el país es Cristóbal Atahue Arias, de 111 años. Lamentablemente, no está muy bien de salud. Giorgina es nuestra pensionista mujer más longeva”, dice Mendoza.
Por el programa Pensionista Centenario, cada pensionista de 100 a más años recibe regalos y una canasta con víveres el día de su cumpleaños y eventualmente en fechas especiales. “Evaluaremos la idea de realizar un agasajo general para ellos”, señala la funcionaria.
Los pensionistas centenarios reciben su pensión en casa, previa solicitud. Según el área de Imagen de la ONP, esta entidad tenía hasta abril 494.966 pensionistas, de los cuales 334.382 eran jubilados. El resto era por viudez, invalidez, orfandad y ascendencia.
La ONP es la entidad con más quejas en la Defensoría del Pueblo. “Consideramos que el grupo etario octogenario en adelante requiere un esmero especial. Por eso saludamos que la ONP les brinde una atención preferencial. Sin embargo, esperamos que se atienda con igual celeridad a todos los pensionistas”, dice Eliana Revollar, jefa de la Oficina Defensorial de Lima.
LA CASA DEL PENSIONISTA ESTÁ EN INDEPENDENCIA

La Oficina de Normalización Previsional (ONP) cuenta con la Casa del Pensionista, ubicada al costado de la plataforma de atención Lima-Norte de la ONP, en el sótano del Centro Comercial Plaza Norte, en Independencia.
“La Casa del Pensionista es un espacio de sociabilización, donde los pensionistas pueden asistir, entre otros, a talleres de marinera y computación”, explica a El Comercio Karina Mendoza Arias, supervisora de la Oficina de Responsabilidad Social de la ONP.
La casa atiende de lunes a viernes de 8 a.m. a 5 p.m. Mendoza no descarta que la atención se pueda ampliar a los sábados. La casa funciona hace dos años y cuenta con sala de video, una mesa de billar, otra de tenis de mesa, máquinas de gimnasio y espacios recreativos.
“Aparte de hacer música, en esta casa puedo intercambiar experiencias con otras personas de mi edad”, dice Daniel Purizaga, de 76 años, integrante de la peña Virgen del Carmen de la ONP. “Estaba subida de peso y con las máquinas de la casa he bajado”, indica Marcela Nery, de 65 años.
Fuente: Luis Silva Nole - "El Comercio".

jueves, 24 de octubre de 2013

En el 2050 habrá más adultos mayores que jóvenes en el mundo

La Oficina de Censo de Estados Unidos estimó que la situación se dará en América, Asia y Oceanía, tal como ocurre actualmente en Europa
La población mundial en el 2050 tendrá mayor presencia de personas adultos mayores que jóvenes, según lo dio a conocer la Oficina de Censo de Estados Unidos (United States Census Bureau).
La situación se dará en algunas regiones de América, Asia y Oceanía, que se unirán a la tendencia que se sigue en Europa desde el 2005, donde los habitantes mayores de 65 superan a los menores de 15, informó BBCmundo.
Sin embargo, el fenómeno en África será mucho más lento, donde actualmente tiene una población de menores de 15 años mucho mayor.

martes, 22 de octubre de 2013

Peruana de 97 años recibirá certificado por ser la locutora más longeva del mundo

Maruja Venegas Salinas logró obtener el reconocimiento del World Records Guinness. 
La Asociación de Locutores del Perú (ALP) recibió a mediados de octubre un sobre que contenía el certificado del World Records Guinness que acredita a la peruana María Julia Venegas Salinas, de 97 años y más conocida como Maruja, como la mujer con la carrera de locutora de radio más larga del mundo.
Solo eso faltaba para que ella, también periodista y educadora, sea oficialmente considerada una récord Guinness por estar frente al micrófono 77 años consecutivos.
Maruja se inició en la locución en 1935, en Radio Internacional, donde condujo un programa musical y un noticiero. Pero fue en 1944 cuando emitió por primera vez su programa “Radio club infantil” por Radio Mundial.
Esa aventura, dirigida a niños, aún sigue por Radio Santa Rosa. Maruja transmite ahora el programa los domingos, de 6 a 6:30 p.m., por teléfono desde su casa de Jesús María. En ese programa surgieron Alicia Maguiña y Rulli Rendo, entre otros artistas.

jueves, 17 de octubre de 2013

Japón batió récord con más de 54 mil personas mayores de 100 años



La cifra se elevó en 5,5% respecto a lo registrado el año pasado. Las mujeres son las personas más longevas del país asiático. Japón alcanzó hoy un nuevo récord de longevidad de su población ya que el número de personas de 100 o más años ha superado los 54.000, un aumento de más del 5,5 por ciento respecto al año anterior.
Según el Ministerio de Salud, el total de centenarios japoneses asciende a 54.397, 3.021 más de los registrados en esta misma fecha de 2012 y supone una proporción de 42,66 por cada 100.000 habitantes.
Las mujeres siguen siendo de lejos las más longevas en Japón ya que las de 100 o más años superan las 47.600, el 87,5 por ciento del total, mientras que los hombres no llegan a los 6.800.
Las cifras difundidas por el Ministerio suponen una estimación elaborada el 1 de septiembre teniendo en cuenta el número de personas que cumplirían hoy 100 o más años de acuerdo con los registros de todo el país.
La publicación de los datos coincide con la celebración este lunes del Día del Respeto a los Ancianos, fiesta nacional en un país cuya población es la más longeva del planeta.
El número de personas centenarias ha aumentado de manera considerable en las últimas cinco décadas, ya que en 1963 los mayores de 100 años eran solo 153.
Fue en 1998 cuando llegó por primera vez a los 10.000 para alcanzar de manera sorprendente los 30.000 en 2007 y superar los 50.000 el año pasado, según los datos facilitados por el Ministerio de Salud.
86 AÑOS: LA ESPERANZA DE VIDA EN JAPÓN

La esperanza media de vida en Japón según datos de 2012 es de 86,41 años para las mujeres y 79,94 años para los hombres.

El pasado agosto, el Gobierno reveló que el número de personas de más de 65 años había superado por primera vez los 30 millones, lo que supone casi una cuarta parte de los 126 millones de habitantes de Japón.
El envejecimiento de la población es uno de los grandes problemas para el futuro del país, ya que se estima que cerca del 40 por ciento de sus ciudadanos serán mayores de 65 años para el año 2060.
El incremento del número de mayores presenta un difícil escenario para el sistema de seguridad social de la tercera economía mundial, que deberá poder garantizar la fortaleza de su sistema sanitario y de pensiones ante la caída de la edad productiva.

Fuente: Diario El Comercio

martes, 15 de octubre de 2013

Sepa qué causa que el adulto mayor se estrese

Los adultos mayores necesitan vivir en un ambiente estable, sin mayores sobresaltos ni cambios, para que no caigan en episodios depresivos que afecten su salud, opinó el director de Salud Mental del Ministerio de Salud, Carlos Bromley Coloma.
Explicó que no es conveniente para los ancianos cambiar de ambiente constantemente, porque una situación así les genera angustia y de allí a la depresión hay poco camino.
“Por ejemplo, si un adulto mayor tiene varios hijos, no es posible que sea llevado de una casa a otra para vivir por temporadas, como si fuera un mueble o un paquete, porque los ancianos necesitan adaptarse a su nueva vida y no puede ser que cuando apenas está acostumbrándose a un ambiente, sea movido hacia otro”, comentó.
Recomendó que, por el contrario, la persona mayor debe vivir en una sola casa y los hijos deben turnarse para visitarlo cada día y dedicarle más tiempo y atención.
“Si el adulto mayor sabe que lo van a visitar, desde el día anterior ya tiene la expectativa y eso les alegra, les da un disfrute previo al día de la visita del cual no debemos privarlo”, anotó.     
Tampoco es conveniente, dijo, que los objetos en la casa sean cambiados de lugar, como los muebles o las tazas y cubiertos que el anciano suele usar, porque no encontrar las cosas en su lugar les puede generar angustia.

“Pero lo más importante es la presencia de los seres humanos a su alrededor, que no se olviden que a esa edad se merecen lo mejor de nuestra atención”, subrayó finalmente el especialista. 




viernes, 11 de octubre de 2013

El autocuidado como una forma de vida


El autocuidado es un conjunto de decisiones, acciones y estrategias que reliza una persona para mantener su estado de salud, para prevenir o para atenuar el impacto negativo de la enfermedad.
Puede ser fruto de acudir al médico, obedecer las indicaciones, llevar el control de sus medicamentos, de su presión arterial (por ejemplo) y, también, de mantener buenos hábitos higiénico-dietéticos.
Prevenir es mejor que lamentar.

¿Cuáles son sus principales beneficios?
- Una buena salud disminuye el estrés y la posibilidad de volverse dependiente.
- Al vacunarse, las defensas se ven reforzadas y la probabilidad de enfermar disminuye también.
- La consulta periódica con el médico enseña a cuidar la salud y valorar la vida. Participe en proyectos. Planifique tareas nuevas y llévelas a cabo.
- Mantenerse lejos de las adicciones ayuda a mantener la buena salud.
- Aprender es vivir, es disfrutar y con esto se abre un nuevo mundo. Las cosas nuevas pueden ayudar a vivir de otra manera y contribuyen a lograr lo que hasta ahora no se había hecho.
¿Cuáles son las medidas preventivas recomendadas?
Tener buena salud implica practicar hábitos de vida saludables. Esta demostrando que la prevención de enfermedades en las personas mayores es muy eficaz. La vejez no es una enfermedad, pero es necesario poner todo lo que está de nuestra parte para vivir el mayor tiempo posible en las mejores condiciones.
- Es necesario cambiar los estilos de vida, es decir, vigilar lo que se hace y lo que se deja de hacer.
- La aplicación de vacunas es solo una de las actividades que debemos hacer para conservar la buena salud. Hay que vacunarse contra la influenza, el tétanos y el neumococo.
- Es recomendable evitar fumar o consumir bebidas alcohólicas.

- Evite la auto medicación y aprenda siempre cosas nuevas. ¡Mantenga buenas relaciones con la familia, los vecinos y los amigos!.

Fuente: Dr. Alberto Ávila Funes - Especialista en Geriatría, INCMNSZ

Prevención de caídas



Las caídas son una de las principales causas que provocan deterioro físico y dependencia funcional en el adulto mayor. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas mayores de 65 años sufre una caída anual, lo cual puede incapacitarlos para realizar de manera independiente actividades básicas, como el baño, el traslado o incluso la preparación de sus propios alimentos.
Las fracturas más frecuentes que ocasionan este tipo de golpes pueden ser en cadera, cuello de fémur, columna vertebral, muñeca y tobillo.

¿Cuáles son sus principales causas?
Existen riesgos de la edad como los problemas visuales, auditivos o de los mecanismos que mantienen el equilibrio, disminución de fuerza en miembros inferiores o disminución en la fuerza de agarre. Por otra parte, existe otro tiempo de riesgos, como los derivados de las actividades diarias del adulto mayor y de su entorno, mismo que también se pueden prevenir. Es en estos últimos que centraremos nuestra atención para conocer las principales recomendaciones para convertir al entorno del adulto mayor en un espacio seguro.

¿Cuáles son las medidas preventivas recomendadas?
- Retirar alfombras de los pisos o fijarlas.
- Graduar la iluminación para evitar destellos.
- Tener iluminación adecuada en el trayecto entre la cama y el baño.
-  Instalar pasamanos en las escaleras.
- Tener fácil acceso a los instrumentos de cocina.
- Mantener en orden la casa, sin obstáculos y con las salidas de emergencia despejadas.
¿Cuáles son los habitos que se deben realizar para evitar caídas?
- Usar zapatos cómodos, bien ajustados al pie, de suela antideslizante (goma) y tacón bajo.  
- Puede ser aconsejable el uso de bastones o andadores.
- Evitar caminar descalzo, en calcetines o en pantuflas.
- Levantarse de la cama poco a poco, sin movimientos bruscos, permaneciendo unos minutos sentado en el borde de la cama antes de incorporarse por completo.
- Cuando se sienta mareado o sin fuerza, procure sentarse y evite desplazarse por unos minutos.
- Se recomienda realizar un programa de actividad física para mejorar el equilibrio, la fuerza, el control en las piernas y, en general, toda su movilidad.
- Vigilar con el médico la cantidad y el tipo de medicamentos, ya que la combinación de algunos medicamentos puede provocar mareo y pérdida de equilibrio.


Fuente: Dra. Rocío Magallón Mariné – Universidad La Salle

jueves, 10 de octubre de 2013

Es importante velar por la salud emocional



La salud emocional de una persona depende de las condiciones biológicas, del ambiente natural y del ambiente construido por ella misma – para darle respuesta a sus necesidades -, de la capacidad de disfrute y satisfacción de la vida, de las condiciones interpersonales y humanas, del estilo de vida particular y del estado de armonía y bienestar que permite tener una vida equilibrada y con buen animo.
¿Cuáles son sus principales beneficios?
La salud emocional se relaciona con la capacidad de un individuo para establecer relaciones armónicas con otras personas, participar en la modificación de su ambiente físico y social y contribuir con ello de modo constructivo a la sociedad. Cuando un adulto mayor sufre de problemas emocionales, ellos generalmente obedecen a una combinación de factores mentales, psicológicos, físicos y sociales.
En el terreno biológico, el organismo y las funciones vitales cambian en el adulto mayor, por lo que en algunos casos, puede haber disminución o cierto deterioro; sin embargo, ser adulto mayor no es sinónimo de estar enfermo, puesto que el desgaste atribuible al tiempo depende de condiciones como el modo y estilo de vida de cada persona.
La sociedad considera ancianos a las personas mayores para ciertas actividades y, aunque no se puede dejar de reconocer que en esta etapa existen cambios del cuerpo y de su ubicación familiar y social, también es cierto que los sueños, los deseos, las diferentes sensaciones y las ganas de vivir no envejecen. La vivencia de sentirse “viejo” es porpia de cada individuo y sus circunstancias; de ahí que se puede ser “anciano” para algunas cosas y no para otras, “serlo sin sentirlo y sentirlo sin serlo”.

¿Cuáles son las medidas preventivas recomendadas?
La mayor debilidad de la salud emocional del adulto mayor se relaciona con no saber o no encontrar todo lo que puede hacer por si mismo y por los demás y, fruto de ello, sentirse mejor. Para evitar trastornos emocionales y psicológicos es importante ser optimista, sonreírle a la vida y buscar la paz interior para vivir en bienestar, satisfacción y con una adecuada calidad de vida.
Es importante que el adulto mayor trate de vivir de manera positiva y creativa, con pensamientos estimulantes para leer, escribir, meditar, salir de paseo, ir al cine, ocuparse en alguna de las actividades que se prefiera. Es indispensable estar satisfecho con uno mismo para hacer conciencia de lo que se necesita, de lo que se tiene y de lo que cada quien puede alcanzar. Es necesario aprender a estar solo y también acompañado de amigos, vecinos y familiares. Hay que organizar y planificar actividades para lograr las metas propuestas: todos somos capaces de realizar muchas cosas y tenemos limitaciones para otras.
Hay que vivir y disfrutar de lo que sí se puede y se sabe hacer, para tener una mayor probabilidad de éxito en los proyectos.
Descubra con alegría lo bueno y positivo que hay en su persona y aplauda por ello todas la veces que sea necesario.

Fuente: Dr. Pablo Picardi Marassa - Universidad Iberoamericana

miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Cuáles son los hábitos que se deben realizar para sacar provecho a la actividad física?

  • Desarrollar las metas de actividad física que quiere conseguir. Por ejemplo, aumentar la flexibilidad para amarrarse más fácilmente las agujetas o caminar 30 minutos para aumentar la resistencia. Es recomendable que en coordinación con su médico desarrolle el plan de las actividades físicas, de acuerdo con sus capacidades motoras, de los huesos y del corazón.
  • Diseñar el plan al que se quiere llegar de acuerdo a las habilidades y el gusto de cada persona. Por ejemplo, si no le gusta caminar y prefiere bailar, adelante. Lo importante es que, de acuerdo con su médico, planifique una actividad que permita que su corazón trabaje un poco más rápido, por un tiempo largo (alrededor de 30 minutos) y en forma frecuente (al menos 5 veces por semana).
  • Dese el tiempo que necesita para usted mismo y su actividad física regular: “Hoy mas que nunca, me doy tiempo para mi mismo”
  • Busque una persona con quien realizar sus ejercicios, ya sea su pareja, amigo, vecino o familiar. Hacer actividad física con otra persona la hace más divertido y motivante.
  • Empiece a moverse. Inicie con 10 minutos diarios de caminata por la mañana y otros 10 de calentamiento por las tardes. A la semana siguiente, agregue otros 5 minutos más y pronto estará ejercitándose 30 minutos diarios.
  • Mida su progreso. Anote o platique con alguien lo que está haciendo a la semana. Lleve un diario y enséñele a otra persona que comprenda la importancia de su ejercicio.
  • Utilice ropa agradable y cómoda para realizar sus movimientos.
  • Es muy importante que los zapatos sean confortables y no lastimen sus pies.
  • Organice su tiempo todos los días e incorpore la actividad física a su rutina diaria, tal como bañarse, comer de 3 a 4 veces, tomar sus medicinas, platicar con alguien, leer, escuchar el radio.


¡No!, al abandono del adulto mayor

Desde años anteriores se ha presentado de forma recurrente el abandono a nuestros ancianos lo cual ha conllevado a que en la actualidad, las personas de la tercera edad empiecen a ser desplazados no solo por parte de sus familias y la sociedad en general.
En estos momentos es dramático observar que día a día en nuestra ciudad se presenta de forma creciente la indigencia en ancianos, esto nos hace preguntarnos. ¿En qué momento nos olvidamos de lo importante de nuestros padres y abuelos? , nos olvidamos de su importancia para las futuras generaciones, las cuales al parecer crecerán sin llegar a escuchar las anécdotas, historias y recuentos de épocas inmemorables de nuestra sociedad y de su participación en dichos hechos. Esto nos hace pensar, que será de nosotros cuando lleguemos a ancianos quien velara por nuestros cuidados si seremos o no amados o por lo contrario si seremos olvidados y desechados como un artículo viejo que nadie quiere o necesita.





martes, 8 de octubre de 2013

Adultos mayores funcionales


Los cambios naturales y problemas de salud que experimenta el adulto mayor se traducen en la declinación de sus capacidades funcionales, las que alcanzan su mayor expresión en el adulto joven, y en la etapa de envejecimiento disminuyen notoriamente.

Si se desea aumentar los niveles de funcionalidad del anciano, se debe detectar en forma anticipada aquellas situaciones presentes en el adulto mayor que coloquen en riesgo la manutención de ella, con la ayuda de instrumentos creados específicamente para este fin.

Estas medidas deben ser llevadas a cabo por los equipos del nivel primario de atención, es por esta razón que la autoridad de salud debe preocuparse de sensibilizar y mantener programas de actualización destinados a quienes trabajan en este nivel, que es el lugar más indicado para tratar tempranamente las dificultades que aquejan a este grupo etáreo.

El ser humano, como ser social, en todas las etapas de su vida está intercambiando experiencias y conocimientos con su medio, por tanto el aprendizaje no es algo exclusivo de los grupos jóvenes de la población (OPS, 1999). Los adultos mayores de igual forma pueden continuar en este proceso de aprendizaje como educandos, pero la perspectiva desde la cual se les eduque debe ser diferente, esto es, adecuarse a las características personales por las que está atravesando en esta etapa de su vida.

Los programas educativos destinados a potenciar la funcionalidad entre los ancianos deberían contener actividades que les ayuden a fortalecer aquellas potencialidades que han permanecido en desuso, entre ellas podemos mencionar la capacidad de crear, relacionarse, comunicar, aprender, autorrealizarse, dar y recibir afecto, preocupación por otros, cultivar la espiritualidad y encontrar el sentido de la vida en esta etapa de su existencia.

Fuente: Revista Ciencia y Enfermería, Universidad de Concepción.

Haga de su hogar un ambiente de apoyo

El énfasis reciente hacia los apoyos sociales en las personas mayores se debe a que en la vejez se puede experimentar un deterioro económico y de la salud (física o mental), junto con una mayor probabilidad de debilitamiento de las redes sociales debido a la pérdida de la pareja, los amigos y/o parientes. 

La preocupación por estudiar los apoyos sociales de las personas mayores se debe ubicar en dos contextos fundamentales. Por un lado, en los países desarrollados existe preocupación por la incapacidad estatal para financiar políticas y programas dedicadas al mantenimiento físico y material de la población mayor. La histórica organización que asiste a la población y los recursos económicos para mantenerla -en el futuro cercano- se ven amenazados por los cambios en la estructura productiva de las sociedades. En estos países el gasto público de las necesidades de las personas mayores ha experimentado un rápido crecimiento, lo que ha producido una inquietud en torno a la sostenibilidad fiscal y exige un planteamiento pluralista con relación a las prestaciones de servicios de cuidados. 
De ahí que sea la familia y las redes sociales -provistas en la comunidad- las áreas de investigación estratégicamente relevantes al analizar el bienestar de esta población. 

Por otro lado, en los países en desarrollo donde el proceso de envejecimiento ha sido más rápido y reciente, las históricas condiciones socioeconómicas no han permitido instaurar medidas suficientes para cubrir las necesidades de esa población. En muchos países las personas mayores apenas reciben protección formal con la salvedad de los jubilados y pensionadas, que constituyen una minoría que ejerce de manera relativamente eficaz sus derechos. El resto de la población de edad avanzada por la escasez en los servicios de salud, el poco acceso a los planes de pensión, la exclusión del mercado laboral formal no tiene acceso a mecanismos institucionales para satisfacer sus necesidades y “aparentemente” depende de su familia en la sobrevivencia cotidiana pero también de otras expresiones de las redes sociales de apoyo para mantener vínculos afectivos, conservar información estratégica en la cotidianidad, entre otros, y en conjunto preservar cierta calidad de vida.
Durante años la convivencia en hogares multigeneracionales fue asumida como indicador de 
apoyo. Si se pertenecía a una familia se estaba apoyado. La investigación del área que de conocimiento que estudia la vejez (gerontología) desmintió que esto fuera así y empezó la preocupación por un análisis más detallado de la calidad, frecuencia, efectividad y disponibilidad de los apoyos familiares. Algo que resultó sumamente importante fue la constatación de que pertenecer a una familia no garantiza necesariamente que el apoyo sea constante, ya que éste puede variar en el tiempo y en el curso de vida de los individuos. 
Por eso, hoy en día, saber sobre la continuidad de la ayuda en la etapa de vejez, en casos de 
enfermedad o en contextos de escasez económica, resulta fundamental.



Fuente: CEPAL, "Políticas hacia las familias, protección e inclusión sociales".

lunes, 7 de octubre de 2013

Ser adulto mayor no significa perder la capacidad de tomar decisiones


Aquí les dejo un vídeo que nos habla sobre la individualidad de los adultos mayores y a la vez resalta que ser mayor no significa que necesariamente se pierda la capacidad cognitiva aún cuando estas capacidades puedan sufrir un enlentecimiento que no altera sus facultades decisorias.

No dejemos que las emociones negativas nos controlen



La tercera edad suele describirse como una época de descanso, reflexión y de oportunidades para hacer cosas que quedaron postergadas mientras uno criaba a los hijos y desarrollaba su carrera.
Lamentablemente, el proceso de envejecimiento no es siempre tan placentero. Acontecimientos de la tercera edad como, por ejemplo, los trastornos médicos crónicos y debilitantes, la pérdida de amigos y seres queridos, y la incapacidad para participar en actividades que antes disfrutaba, pueden resultar una carga muy pesada para el bienestar emocional de una persona que está envejeciendo.
Una persona de edad avanzada también puede sentir una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos, así como presiones externas como, por ejemplo, recursos financieros limitados. Estos y otros asuntos suelen dejar emociones negativas como la tristeza, la ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.

Depresión

Otra consecuencia más grave es la depresión crónica o la depresión que es recurrente y persistente. La depresión crónica tiene consecuencias físicas y mentales que pueden complicar un problema de salud existente de una persona de edad avanzada y desencadenar nuevas preocupaciones.
Hay pruebas de que algunos cambios corporales naturales asociados con el envejecimiento pueden aumentar el riesgo de que una persona de experimente depresión. Los investigadores también sospechan que puede existir una relación entre la aparición de la depresión en la vejez y la enfermedad de Alzheimer.
Independientemente de la causa, la depresión puede tener efectos físicos alarmantes en las personas mayores. El índice de mortalidad de los hombres y mujeres de la tercera edad que tienen depresión y sentimientos de soledad es mayor que el de aquellos que están satisfechos con sus vidas. Los programas de tratamiento para los pacientes de la tercera edad deprimidos que tienen una enfermedad cardiovascular y otras enfermedades importantes, suelen tomar más tiempo de lo normal y su resultado es menos satisfactorio.
Además, los sentimientos de desesperanza y aislamiento, que suelen alentar ideas suicidas, son más frecuentes entre las personas mayores, en especial aquellas con discapacidades o que están confinadas a hogares de ancianos.

¿Qué se puede hacer?

Si bien envejecer es una parte inevitable de la vida, la depresión no debe formar parte de ella. Los investigadores están de acuerdo en que el reconocimiento, el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden contrarrestar y prevenir las consecuencias emocionales y físicas de la depresión.
Estos son algunos aspectos a tener en cuenta al tratar la depresión en una persona mayor:
Sea consciente de las limitaciones físicas. Aliente a una persona mayor a consultar con un médico antes de hacer cambios en su dieta o emprender una nueva actividad que pueda estresar su resistencia.
Respete las preferencias individuales. Debido a que las personas mayores tienden a ser menos dóciles a los cambios de estilo de vida, pueden ser reacias a adoptar nuevos hábitos o a hacer cosas que otras personas de su edad disfrutan mucho. Un psicólogo que se especialice en problemas de la tercera edad puede ayudar a desarrollar una estrategia individual para combatir la depresión.
    Sea diplomático. Una persona mayor con una autoestima frágil puede interpretar expresiones de aliento y estimulo bien intencionadas como una prueba más del deterioro de su estado. Otros pueden molestarse ante cualquier intento de intervención. Un psicólogo puede ayudar a sus amigos y familiares a desarrollar tácticas positivas para lidiar con estos y otros problemas delicados.
    Fuente: American Psychological Association (APA)

viernes, 4 de octubre de 2013

Añadamos vida a los años



Este video de la OMS resume y enfatiza el mensaje de este blog, cuidarnos física y mentalmente, evitar los estereotipos, valorar la vejez, prevenir enfermedades, ver todo desde una perspectiva optimista es lo que nos ayudará a añadirle vida a los años.