Las caídas son una de las principales
causas que provocan deterioro físico y dependencia funcional en el adulto
mayor. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada
tres personas mayores de 65 años sufre una caída anual, lo cual puede
incapacitarlos para realizar de manera independiente actividades básicas, como
el baño, el traslado o incluso la preparación de sus propios alimentos.
Las fracturas más frecuentes que ocasionan
este tipo de golpes pueden ser en cadera, cuello de fémur, columna vertebral,
muñeca y tobillo.
¿Cuáles son sus principales causas?
Existen riesgos de la edad como los
problemas visuales, auditivos o de los mecanismos que mantienen el equilibrio, disminución
de fuerza en miembros inferiores o disminución en la fuerza de agarre. Por otra
parte, existe otro tiempo de riesgos, como los derivados de las actividades
diarias del adulto mayor y de su entorno, mismo que también se pueden prevenir.
Es en estos últimos que centraremos nuestra atención para conocer las
principales recomendaciones para convertir al entorno del adulto mayor en un
espacio seguro.
¿Cuáles son las medidas preventivas
recomendadas?
- Retirar alfombras de los pisos o fijarlas.
- Graduar la iluminación para evitar
destellos.
- Tener iluminación adecuada en el trayecto
entre la cama y el baño.
-
Instalar pasamanos en las escaleras.
- Tener fácil acceso a los instrumentos de
cocina.
- Mantener en orden la casa, sin obstáculos
y con las salidas de emergencia despejadas.
¿Cuáles son los habitos que se deben
realizar para evitar caídas?
- Usar zapatos cómodos, bien ajustados al
pie, de suela antideslizante (goma) y tacón bajo.
- Puede ser aconsejable el uso
de bastones o andadores.
- Evitar caminar descalzo, en calcetines o
en pantuflas.
- Levantarse de la cama poco a poco, sin
movimientos bruscos, permaneciendo unos minutos sentado en el borde de la cama
antes de incorporarse por completo.
- Cuando se sienta mareado o sin fuerza,
procure sentarse y evite desplazarse por unos minutos.
- Se recomienda realizar un programa de
actividad física para mejorar el equilibrio, la fuerza, el control en las
piernas y, en general, toda su movilidad.
- Vigilar con el médico la cantidad y el
tipo de medicamentos, ya que la combinación de algunos medicamentos puede
provocar mareo y pérdida de equilibrio.
Fuente: Dra. Rocío Magallón Mariné –
Universidad La Salle

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