Desde años anteriores se ha presentado de forma recurrente el abandono a nuestros ancianos lo cual ha conllevado a que en la actualidad, las personas de la tercera edad empiecen a ser desplazados no solo por parte de sus familias y la sociedad en general.
En estos momentos es dramático observar que día a día en nuestra ciudad se presenta de forma creciente la indigencia en ancianos, esto nos hace preguntarnos. ¿En qué momento nos olvidamos de lo importante de nuestros padres y abuelos? , nos olvidamos de su importancia para las futuras generaciones, las cuales al parecer crecerán sin llegar a escuchar las anécdotas, historias y recuentos de épocas inmemorables de nuestra sociedad y de su participación en dichos hechos. Esto nos hace pensar, que será de nosotros cuando lleguemos a ancianos quien velara por nuestros cuidados si seremos o no amados o por lo contrario si seremos olvidados y desechados como un artículo viejo que nadie quiere o necesita.
Debería de haber más apoyo a las casa-hogares ya que allí terminan gran parte de los octogenarios ya sean por que sus hijos los dejaron ahí o porque no tienen una familia que se haga cargo de ellos. Las casas-hogares que hay en Lima son muy pocas y no tienen tanto apoyo de organizaciones como las que hay para los niños de INABIF, lo que una persona piensa de un anciano es que ya esta por terminar su ciclo vital, que ya hizo lo que tenia que hacer y no tiene metas porque ya cumplió la mayoría de ellas, las personas que piensan así están sumamente equivocadas porque así como ellos las personas octogenarias aun tienen motivos para vivir como lo es ver a sus hijos formar una familia, ver crecer a sus nietos, poder disfrutar de todo el esfuerzo que hicieron, no podemos quitarle ese derecho. No porque ya pertenezcan a esa generación quiere decir que ya no son útiles, en algunos casos las abuelitas son las que cuidan a los nietos, cocinan, prácticamente aún hacen con los nietos lo que con sus hijos hacían de pequeños, no podemos decir que tener a un adulto mayor en la casa es tener una carga más o más problemas porque no sabemos si nuestros hijos harían lo mismo con nosotros, por lo que nos preguntamos si es que seremos olvidados también cuando lleguemos a esa edad.
ResponderEliminarGracias por tu aporte al blog Joseph, últimamente ya hay más personas voluntarias en las casa-hogares que no solo dedican su tiempo sino que ayudan a las personas de la tercera edad a su mejoría, constantemente con palabras de aliento, preocupándose por ellos y esto solo lo hacen porque la retribución de parte de los adultos mayores es grande y claro esta porque se interesan en ellos y en su bienestar. Los familiares también influyen mucho en el estado de animo de estas personas así que es bueno que estén al pendiente de ellos porque uno cosecha lo que va sembrando.
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